,

Venganza

Venganza

coche

Mortimer lo tiene más que asumido, al fin y al cabo quién es él para reivindicar nada.

Llegó a la familia una Navidad.

Frank, el cabeza de familia, siempre estuvo convencido de que «eres lo que tienes» y testaba con frecuencia, tras los visillos de la ventana del comedor, el estatus material de los vecinos.

Mortimer llegó flamante, con las últimas novedades del Detroit automovilístico, superando con holgura los buick aparcados a todo lo largo de la calle.

Pero el tiempo es el tiempo y el estatus no perdona. Morti fue abandonado junto a Bobby, el viejo Beagle familiar, tan solo porque aquel año los Mustang avasallaban y los labradores eran lo último de lo último.

Mortimer lo tiene asumido, sobre todo porque sabe que Frank vendrá a hacerle compañía, cuando irremediablemente sea él quien pase de moda.

Liberato © 2016

 

Foto: Ansel Adams: Church and Abandoned Automobile, Tiburon, California, 1957

Deja un comentario

Soy Liberato Antonio Pérez Marín

Granada, 1964.
Como autor, firmé la novela Erres —finalista del Premio Nadal 2019— bajo el seudónimo Tomás Marín, en honor a mi abuelo materno. He sido finalista del Max Aub y ganador del V Premio Internacional de Narrativa «Ciudad de la Cruz», entre otros.
Me he dedicado a la enseñanza de la literatura en distintos niveles y he impartido análisis de texto y género de opinión para periodistas, muchos de los cuales están en ejercicio profesional y les sigo con interés.
Viajero por naturaleza, prefiero pasar desapercibido para observar: mis historias nacen de ese detalle que surge por azar y se convierte en revelación.
En este blog comparto relatos inéditos, fragmentos y reflexiones sobre el oficio de escribir, invitando siempre al diálogo literario con quien quiera asomarse.